8/31/2012

Invitación A La Conformación De Una Red Nacional De Pensamiento Jurídico Crítico


Palabras leídas en la Plenaria de Clausura del 
I Encuentro de Semilleros de Investigación Jurídica Crítica. UNICOLOMBO, 
Cartagena de Indias, 29 de agosto de 2012.

Daniel Florez Muñoz


Asistimos a un momento histórico en el cual la transformación radical de las estructuras sociales se convierte en el primer y principal deber político. Asumir tal desafío desde el derecho supone, por lo menos, comprender el oscuro concubinato entre derecho y barbarie, entre el Estado y la excesiva concentración de poder, entre democracia liberal y simulacro. 

Un nivel tal de conciencia exige a su paso un compromiso ético, político e intelectual orientado a impactar en el núcleo mismo del orden que hoy se nos vende como natural y necesario, la contingencia de ese orden devela para el ojo crítico el perverso origen de nuestro derecho, devela las formas en la que el hambre y la pobreza lejos de exigir al mundo del derecho la caritativa ley que los suprima, comprende cómo a partir de los diseños en los que están estipuladas las reglas de los contratos, las reglas tributarias y la regulación jurídica del mercado, es el derecho la instancia responsable de que en primer lugar el hambre y la pobreza sean condiciones generalizadas al interior de un Estado y un mundo con desarrollos industriales y tecnológicos con la plena capacidad de extirparla para siempre de la faz de la tierra. 

Cuando entendemos que el Derecho no es y nunca ha sido ajeno a aquellos “pecados sociales” sobre los cuales se le condena a colectividades enteras a permanecer en su letargo, en su penoso sueño, sin embargo, es precisamente ese sueño, el sueño del pueblo, el que hoy ha llegado a su fin. Estamos aquí para pasar por fin cuenta de cobro a un orden institucional que ha marchado discreta e indiscretamente con las fuerzas oscuras que pretendiendo absolutizar el presente han condenado el porvenir y clausurado al interior de las formas jurídicas la imaginación política en tanto poética del futuro. Un abogado investigador sólo es aquel que entiende al derecho como un problema, y como todo problema éste debe ser solucionado de raíz, ser radical es precisamente esto, asumir la raíz misma desde donde nacen los procesos y dispositivos que soportan y generan la exclusión y el antagonismo. 

Es hora de colonizar las universidades, esos centros colmados de “juristas del alma bella” que con obscena indiferencia, mientras hablan sobre ponderación y derecho procesal, el sistema que los soporta victimiza sistemáticamente sectores sociales encadenados al silencio gracias a la mordaza que el derecho pone en boca de los inconformes. Es hora de pensar y repensar, la pedagogía jurídica, la política constitucional, la experiencia de lo jurídico, es hora ya de llevar al derecho a sus propias fronteras para obligarlos a sacar a luz de la historia su propia verdad. Abracemos de una vez por todas la rebeldía teórica, asumamos como propio lo políticamente incorrecto, hagamos sentir al mundo que simplemente no estamos de acuerdo. 

Que tiemblen –y con razón- los muros de las Altas Cortes, los muros de esos órganos parlamentarios que sin reír ante la ironía y el descaro afirman representarnos, que tiemblen aquellos que creen que sumar años es sumar compromiso para quienes la academia funciona como una estructura militar donde brilla la antigüedad con luz propia, y la novedad es vista con recelo. Que tiemblen aquellos que día a día nos venden la impostura de una realidad producto de elucubraciones transnacionales, los mismos que con sus intelectuales a sueldo pretenden brindar racionalidad a un discurso cuya práctica niega de plano cualquier posibilidad de la misma. Abramos el derecho a nuevas experiencias, a la experiencia de los movimientos sociales, de la lucha indígena y estudiantil. Entendamos que el derecho que queremos está en nuestras manos, sólo nos queda imponerlo! 

Esa es la agenda de una RED DE PENSAMIENTO JURÍDICO CRÍTICO, esa es la razón por la cual hoy los quiero exhortar a que nos atrevamos a entrar a la historia como una generación que entendió su propia historia y a partir de ella supo como transformar su presente y construir un nuevo futuro, un futuro del tamaño de sus aspiraciones, un futuro del tamaño de la dignidad de un pueblo que aún estando profundamente herido sigue en píe. Estamos ante la noche del constitucionalismo elitista y el amanecer de la democracia, la cual o será Radical o sencillamente no será!


[1] 

1 comentario:

Enrique dijo...

Conscientes del posicionamiento del discurso de la Teoría Critica Constitucional, para entender el pasado, el presente y lo que esta por venir.